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Así
empezó todo: Italo recibió sus primeras clases de violonchelo de su hermana
Germana y Pedro Nel Gómez su padre los pintó durante una de sus clases.
Ítalo
Gómez Scalaberni, hijo del pintor y muralista Pedro Nel Gómez, murió en la madrugada
del 14 de mayo en Roccabernarda, un pequeño pueblo de Calabria en el sur de
Italia, lugar en el que se había retirado en los últimos años. Ítalo, el primer
hijo de Pedro Nel y Giuliana Scalaberni nacido en Colombia, motivo por el cual
se le dio este nombre en modo casi premonitorio, viajó en los primeros años de
la década del cincuenta del siglo pasado a Florencia, Toscana, la tierra de su
madre. Allí estudió violonchelo con Pietro Grossi, un importante profesor de la
época que lo introdujo a la música contemporánea. La cercanía con los
compositores que se movían alrededor del conservatorio de Florencia los llevó a
dedicar muchas de sus composiciones a Ítalo, quien las ejecutó como estrenos mundiales
en distintos auditorios.
Italo
compartió con Fernando Botero las aventuras y
peripecias que los jóvenes
artistas colombianos padecían cuando viajaban al exterior para abrirse camino.
Posteriormente cuando Enrique Grau viajo a Italia, y se residenció en
Florencia, compartió con Italo un apartamento hasta el momento en que Italo se
casó por primera vez.
Su inquietud intelectual lo llevó desde el inicio de su carrera a fundar orquestas y grupos musicales por doquier: la Sociedad Camerística Italiana, la Orquesta Michelangelo y la Orquesta Symphonia en Como. Fue allí, en Como, donde a finales de los 60 fundó con Gisella Belgeri el festival Autunno Musicale, el cual fue un referente importante por más de 40 años para la vida musical italiana en temas tan variados como la música sagrada, popular, tradicional y contemporánea, y realizando también grandes ciclos de conciertos para piano y música de cámara.
Trabajó con Claudio Abbado en la Scala de
Milán y fue por ocho años director artístico del Teatro La Fenice de Venecia, en
donde creó proyectos como el Festival Danza Europa ‘81, la Compañía
Teatro-danza de Carolyn Carlson (con la
cual produjo la integral de los trabajos de di Pina Bausch),
Venecia Opera Prima ‘81-’82, el Festival de Paris a Venecia - de Venecia a
Paris, New York a Venecia, la exposición sobre el Futurismo y el Festival del Teatro Olímpico de Vicenza. Según el actual presidente
del Teatro la Fenice, Fortunato Ortombina, Italo fue “el más genial director de
la Fenice”.
Según Angelo Foletto, crítico musical de importantes
publicaciones italianas, “la actividad volcánica de Gómez no escatimaba ningún
rincón musicalmente accesible del mundo. El evocador nombre de una ciudad
(Praga o Alejandría, Atenas o Barcelona, París o Jerusalén) era suficiente
para desencadenar una armonía artística, un esbozo de historia para contar, que
comenzaba con la música, pero se expandía a otras expresiones de belleza y
espectáculo”.
Su capacidad para crear proyectos que parecían descabellados fue
infinita. Tenía en su mente todo el panorama de la cultura europea y podía
crear un proyecto sobre los Monasterios Benedictinos o sobre la Biblioteca de
Alejandría, tejiendo elementos y vínculos que solo un conocimiento profundo de
la historia de Italia y de Europa podía permitir.
Aunque Ítalo vivió casi toda su vida en Italia, ocasionalmente
visitaba Medellín, donde residían sus
padres y, aunque después de la muerte de su
madre sus visitas se hicieron más espaciadas, regresó para contribuir al
gobierno de la Casa Museo Maestro Pedro Nel Gómez, fundación que se había
creado en 1984 gracias a la voluntad y deseo de Giuliana, Pedro Nel y sus 8 hijos, quienes donaron todos los bienes inmuebles y la obra artística
a lo que hoy constituye uno de los Museo más importantes de Medellín.
En varias de sus visitas a Colombia realizó la producción de la “Isla Deshabitada”
de Haydn con el Teatro Colón de Bogotá, trayendo de Italia profesores de canto
que ayudaron a formar, junto con la colombiana Ximena Bernal, un numeroso grupo
de jóvenes cantantes.
Cuando Italo organizó con
motivo del Bicentenario de Mozart el Festival Los Viajes Europeos de Mozart y el Concurso Mozart en 1991, para promover nuevos
cantantes de Ópera, logró involucrar las
ciudades y teatros más importantes en la vida de Mozart (Praga,
Paris, Berlín, Augsburgo, Leipzig, Boloña, Roma, Nápoles Milán) y viajó por distintos países del mundo
buscando jóvenes talentos interesados en
participar en dicho Concurso. En Colombia con la colaboración de la Biblioteca
Luis Ángel Arango cuya Sala de Música era dirigida por María Stella Fernández, seleccionó a dos cantantes colombianos, Diver
Higuita y Gladys Orozco, quienes viajaron a Europa donde tuvieron una destacada
participación, que además les sirvió para lanzar sus carreras profesionales.
En el 2006 en Civitavecchia puerto cercano a Roma, ideo y
produjo el Encuentro de dos mares: Caribe Mediterráneo, donde se realizaron
conciertos de folclor colombiano dando la bienvenida al buque Gloria Insignia da la Armada Colombiana. En
esa ocasión se realizó una exposición de pinturas de su padre Pedro Nel Gómez
en el castillo de Civitavecchia!
Ítalo fue un Quijote que en su montura se paseó por el mundo
construyendo lo que sus colaboradores consideraban utopías y que él se
encargaba de demostrar que eran posibles; con su carácter no siempre fácil,
pero siempre con metas claras que lideraba infatigablemente.
Genio y figura hasta la sepultura, ¡paz en su tumba!





